domingo, 14 de febrero de 2010

INVOLUCIÓN INSTITUCIAL EN PARAGUAY RESULTADO DE LA VIOLENCIA


Publicado por: Sergio Legal Cañisá. Fecha: Martes 14 de febrero de 2010

http://www.semana.com/noticias-conflicto-armado/seguridad-democratica-llego-su-techo-arco-iris/131797.aspx

http://www.lasillavacia.com/historia/6367

Si bien como en blog de la comunidad hemos conceptualizado al secuestro como resultado de un sistema perverso de creencias y lo condenamos de igual manera que el asesinato, el robo, etc. NO podemos permitir desde ningún punto de vista que la acción violenta forme parte de la acción (guerra) para llegar a una solución puesto que hemos entendido durante el gobierno dictatorial de Alfredo Stroessner que la violencia engendra violencia generando daños sociales que perduran por generaciones.

Hoy en Paraguay se observa una clara involución institucional en la gestión del gobierno que se caracteriza por:

1-) Presencia de militares pidiendo documentos en las calles a los ciudadanos que transitan libremente acá estamos involucionando a la Policía Militar de la época de Stronismo.

2-) Estamos viendo mayor compra de armamento y un aumento del protagonismo militar algo típico del Stronismo y además totalmente retrógrada puesto en los países civilizados el ejercito es mínimo puesto que contribuyen a la construcción de PAZ SOCIAL Y NO a la GUERRA SOCIAL.

3-) Se está instaurando una la política del TERROR equivalente o peor que en épocas del Stronismo puesto que antes el tema era GARROTE y hoy el tema se vuelve PISTOLA y empezaremos a validar la muerte como medio para resolver conflicto. El Operativo llamado Ñembó Poty (Limpieza) ¿De qué tipo? Ambiental o Social…

En este contexto no sería difícil predecir que el estado paraguayo llame a la gente a enlistarse a los ciudadanos para combatir al grupo de delincuentes del Ejercito del Pueblo Paraguayo (E.P.P.), que empiecen los arreos para el servicio militar obligatoria y que se discuta en el parlamento un aumento del Presupuesto General de Gasto de la Nación para destinar al ejército. En esta situación que genera cambios en la estructura gubernamental es importante entender que los secuestradores son delincuentes y deben tener el tratamiento de de delincuentes donde se garantiza el debido proceso que esta dentro de la constitución de la república del Paraguay y los derechos humanos por lo tanto NO ES NECESARIO HACER DE NUESTRO PAIS UN CAMPO DE BATALLA.

Ante todo este conflicto que existe en Paraguay lo que se puede percibir es que la gente que lucho contra la dictadura y que hoy está en el poder está cometiendo BARBARIES que son características del tirano que buscaron derrocar (Strosner) o sea van en contra de sus propios ideales. Así no será raro esperar propuestas de cambio constitucional para una reelección perpetua del presidente (dictadura), el surgimiento del servicio de conscripción vial (restricciones a la libertad de transito), el renacimiento de la Ley 209 del Stronismo y además el cierre de periódicos, radios, televisión y la demanda o incluso desaparición en condiciones misteriosas de ciudadanos que manifiestan su libre opinión.

Las preguntas para la reflexión en esta clara involución que va al Stronismo o a modelos peores es:

¿Será que Paraguay se esta convirtiendo en país de guerra como Colombia donde ya se ha demostrado que el modelo violento de seguridad democrática instaurado por el presidente Álvaro Uribe genera mayores problemas?

¿Será que empezaremos a disfrazar la verdad y a mentir a la gente?

¿Será que los paraguayos somos estúpidos y no hemos aprendido las lección de la época de la dictadura y caemos en el mismo pozo pero con otro nombre?


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martes, 2 de febrero de 2010

Veintiún años sin dictadura en Paraguay: Seguimos avanzando

Publicado por: Sergio Legal Cañisá. Fecha: Martes 2 de febrero de 2010

Paraguay ha progresado en términos institucionales puesto que ha podido sobrepasar un gobierno dictatorial y los es más importante pudo mantener la fortaleza institucional democrática (Constitución Nacional de la república del Paraguay del año 1992) a pesar de todos los problemas que han acontecido en este tiempo.

Gracias al respeto por las instituciones el pueblo paraguayo se pudo manifestar en las calles (marzo paraguayo de 1999) pidiendo el juicio político a un gobierno que desligítimo por su acción donde el resultado fue la renuncia del presidente; este conjunto de eventos serían algo impensable en la época de la dictadura. Es importante destacar que los niveles de democracia de la población paraguaya siguen madurando y siguen progresando donde el ejemplo actual más claro fue el cambio del signo político (elecciones para presidente del 2008) en el gobierno después una hegemonía de casi 50 de un mismo partido en el poder.

En este contexto los paradigmas se están coordinando (vivimos y sentimos la democracia) pero es necesario utilizar está visión y este sentimiento para seguir mejorando la coordinación y la conciencia cívica para seguir construyendo cosas que nos sigan ayudando a todos a resolver los problemas que existen en Paraguay y en el Mundo. Estos problemas son: la violencia; la delincuencia; el secuestro; la pobreza; la falta de educación; la falta de trabajo digno; la falta servicio de salud adecuados; las pandemias; la contaminación ambiental; la discriminación femenina, masculina y racial.

Hoy estamos en el camino correcto con la democracia, pero debemos potenciarla puesto que los temas anteriores están en boca de todos desde hace mucho tiempo (nos involucra a todos) y no le prestamos la atención que se merecen para la acción. Ahora vivimos una época y una oportunidad única donde interactúan la democracia y las nuevas tecnologías de información (facebook, wikipedia, blogs, youtube e incluso los celulares) por ello utilicemos ambos elementos para pasar de la idea a la acción respetando la vida humana.

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miércoles, 27 de enero de 2010

Evolución de la justicia social con las redes sociales. El caso de Salvador Cabañas

Publicado por: Sergio Legal Cañisá. Fecha: Miércoles 27 de enero de 2010

Sin duda el fútbol es un fenómeno que transciende fronteras y se ha constituido en un elemento de cohesión social para todos los habitantes del planeta entorno a un objetivo común, la sana competencia para la diversión colectiva. En este contexto se encuentra la agresión criminal a uno de sus protagonistas, el futbolista paraguayo Salvador Cabañas quien juega en el club América de México; este evento se constituye en un elemento de unión para la afición deportiva y para la sociedad mundial, puesto que el daño causado además de afectar al entorno futbolístico afecta a a la sociedad mundial ya que se esta atentando contra la vida de un ser humano (Declaración Universal de los Derecho Humanos, 1948) y además existen incoherencias en el debido proceso para el poder esclarecer los hechos (Diario ABC Color-Paraguay, 27 de enero de 2010).

En estas condiciones el pedido de justicia transciende fronteras y ya no queda solamente delimitado al campo de acción de el gobierno mexicano o el gobierno paraguayo sino se convierte en un problema global porque al igual que Salvador Cabañas varias personas extranjeras que viven en diferentes países del mundo donde llevan a cabo la construcción de sus sueños también son asesinadas, prostituidas, reprimidas y expulsadas; ante este tipo de situación la respuesta es sencilla: falta de pluralismo . Las fallas en la justicia tradicional muestran que en ciertas partes de la sociedad mundial no se puede o no se quiere dimensionar que el mundo como antes lo conocíamos esta cambiando y es imposible seguir hablando de reglas inflexibles que NO tengan en cuenta la mutidimensionalidad de ser humano al momento de vivir. En estas situaciones complejas que involucran lo local, lo global, lo humano e incluso lo inhumano NO se puede seguir reduciendo los hechos a una equivocación cultural, a un error de percepción, a un autoritarismo regional o a una inadecuada estructura jurídica mundial.

Hoy a través del caso de Salvador Cabañas y la presencia de las redes sociales (facebook) la justicia social cobra mayor preponderancia y surge una nueva forma de expresión popular para buscar el esclarecimiento de los hechos ya que la sociedad civil tiene ahora mayor interacción con la realidad del mundo en el cual vive. En este contexto las redes sociales se convierten en una herramienta de coordinación para ayudar a la acción colectiva para el pedido de justicia aumentándose la facilidad en el seguimiento del caso y evitandose el olvido.

La mezcla anterior de acontecimientos que influyen en el reclamo motivan a pensar en una evolución en la aplicación del concepto de justicia social para el mundo con el cual se muestra el camino para articular el fútbol, los derechos humanos, las redes sociales (facebook) y el mundo "real" para la protección de los seres humanos en cualquier parte del mundo. Así estas situaciones nos hacen recordar nuestra historia evolutiva como especie humana e insta a proponer el aumento de los espacios de coordinación entre los ciudadanos, las empresas de comunicación y los gobiernos locales donde se pueda cooperar para resolver conflictos y contribuir a evitar actos futuros que impliquen la destrucción de sueños de una persona y de un PUEBLO.


Referencias

Justicia para Salvador Cabañas, Comunidad virtual vigente en Facebook. Disponible en: http://www.facebook.com/pages/JUSTICIA-PARA-SALVADORCABANAS/441583050611?ref=ts

Justicia mexicana cometió error en investigación del caso Cabañas, Diario ABC Color, Fecha de publicación: 27 de enero de 2010. Consultado el 27 de enero de 2010. Disponible en:
Declaración Universal de derechos Humanos. Consultado el 27 de enero de 2010. Disponible en:http://www.un.org/es/documents/udhr/

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sábado, 16 de enero de 2010

Volviendo a entender el sentido del milagro


Publicado por: Sergio Legal Cañisá. Fecha: Sábado 16 de enero de 2010


En una estructura de creencias influida ampliamente por las religiones independiente del credo que se profese el milagro es concebido como una fuerza (una institución) ajena a nosotros la cual puede cambiar para bien nuestra realidad¡, esta fuerza que motiva el cambio generalmente es impregnada por un ser supremo llamado Dios. Así los milagros son realizaciones que serían imposibles de ser llevadas a cabo por el ser humano con la información y con el conocimiento disponible al momento de realizarse.

Pero, si nos detenemos a pensar y observamos nos damos cuenta que el concepto de milagro esta dentro de la religión, las leyes, la cultura y la tradición las cuales a pesar de ser estructuras de creencias individuales forman parte de un sistema de creencia que interactúa el uno con el otro; a partir de ésto nos damos cuenta que sobre lo único que no tenemos certeza en la persepción de realidad es sobre la religión y sobre Dios, puesto que no podemos comprender con claridad si Dios y la religión crearon nuestra realidad de seres humanos o los seres humanos creamos a Dios y a la religión como parte de nuestra realidad. Aquí se puede discernir que las leyes, la cultura y la tradición son construcciones humanas que forman parte de la sociedad y pueden ser adoptadas para su cumplimiento o incumplimiento; es así que podemos entender que no se necesita un MILAGRO para salvar al mundo de la pobreza extrema, del daño ambiental, de la delincuencia, de la falta de educación, de la falta de servicios de salud adecuados, de la discriminación, de la violencia. Se necesita "compromiso voluntario” el cual este alineado con el bienestar de nuestra familia, amigos, comunidad, país, región y mundo.

Lo anterior evita que se construya un “chivo espiratorio” generación tras generación donde la incoherencia entre lo que pensamos y lo hacemos persiste. Es aquí donde se hace importante repensar el sentido del milagro puesto que existen como la resurrección de Jesucristo, pero no existen cuando es compromiso de las personas ayudarnos los unos a los otros para lograr un mundo mejor.

Aquí se puede ver que la realidad con la cual estamos inconformes es resultado de nuestra complacencia, inoperancia, ignorancia, prepotencia, desinteres o tal vez inocencia la cual nos llevan a creer que el mundo en cual vivimos es imposible de cambiarlo y debemos esperara un milagro de alguín o algo. En este contexto es necesario ser visionario y comprender que mundo en que vivimos hoy es consecuencia de las generaciones pasadas, pero mundo que vivirán nuestros hijos será consecuencia de nuestros actos, y me pregunto si seguimos pensando que el mundo mejorará con un milagro qué futuro les espera a nuestros hijos.


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lunes, 11 de enero de 2010

Repensando el juicio político en Paraguay

Publicado por: Sergio Legal Cañisá. Fecha: Lunes 11 de enero de 2010

El juicio político al presidente ha surgido como un instrumento poderoso para desplazar a los mandatarios “indeseables” sin destruir el orden institucional. Este nuevo patrón de inestabilidad llegó a tener su auge durante más de una década en distintos países de América Latina durante los años 1992 y 2004. En estas situaciones se vieron enfrentados a juicios políticos los presidentes como Fernando Collor de Mello (Brasil), Carlos Andrés Pérez (Venezuela), Ernesto Samper, (Colombia) Abdalá Bucaram (Ecuador), Raúl Cubas Grau (Paraguay) y Luis González Macchi (Paraguay) (Pérez-Liñan, 2009).

En este contexto latinoamericano se encuentra que Paraguay fue el país que mayor número de juicio político ha pedido a sus presidentes. Algo que demuestra por un lado una clara conciencia cívica de sus ciudadanos, pero por otro lado motiva las preguntas:

¿Es válido el juicio político cuando el gobierno NO ha cometido crimines que atenten contra la humanidad de sus habitantes?

¿Es válido un juicio político cuando el gobierno es legítimo? ¿Qué tiene más valor los intereses manifestados democráticamente en las elecciones populares o los intereses populares manifestados en un pedido de juicio político al gobernante de turno?

Estas interrogantes llevan a entender que la herramienta constitucional del juicio político usada en forma inadecuada se convierte en un elemento de acción que conduce a inestabilidades políticas similares a la de un golpe de estado militar puesto que se pone en conflicto la elección democrática de un presidente con los intereses temporales. La razón de este argumento se basa en que en condiciones de esta naturaleza se hace imposible la gobernanza de un País en este caso de Paraguay ya que por cualquier motivo se monta una parafernalia social que en todo momento busca la cabeza del gobernante de turno sin que existan contribución de fondo a la resolución de los problemas económicos, sociales, ambientales y políticos que los generan; es así que si el mero juicio político funcionará hoy no tendríamos los mismos problemas que tenemos desde antes que se iniciará su aplicación.

En situaciones complejas que involucran al Presidente de la república, el Congreso y la Sociedad Civil Organizada es necesario coordinar el juego hacia un interés colectivo común el cual aseguré la institucionalidad gubernamental lejos de modelos anarquistas o totalitaristas. Es así que serán necesarias reformas a nivel constitucional que mejoren la comunicación entre el presidente de la república y el congreso nacional donde se pueda involucrar a la sociedad civil en un papel fundamental el cual sirva para expresar nuestro derecho ciudadano para la construcción de un bien común, un Paraguay mejor para todos.


Referencias

Pérez-Liñan, A (2009)” Juicio político al presidente y nueva inestabilidad política en América Latina” Fondo de Cultura Económica.

Congreso amenaza con juicio político a Lugo y ministros de la Corte, Diario ABC Color, Fecha de publicación: 2 de enero de 2010. Consultado el 12 de enero de 2010. Disponible en: http://www.abc.com.py/abc/nota/62621-Congreso-amenaza-con-juicio-pol%C3%ADtico-a-Lugo-y-ministros-de-la-Corte/


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lunes, 4 de enero de 2010

Los secuestros resultado de un sistema de creencias perverso

Publicado por: Sergio Legal Cañisá. Fecha: Lunes 4 de enero de 2010

Los secuestros NO son un fenómeno nuevo en el mundo y en Paraguay oficialmente existen desde el 2001. A pesar del tiempo estos hechos siguen ocurriendo, entonces me pregunto:

¿Qué los motiva?

¿Por qué siguen existiendo?

¿Será qué la humanidad como tal no existe y es reducida a intereses económicos (dinero) y políticos (ideologías) donde la muerte no importa y pude ser compensada con dinero, favores político o incluso con otra vida?

Estas preguntas me guían a entender que la realidad que percibimos esta dentro de un sistema complejo de creencia basado en intereses individuales donde la creencias no se comparten (mi familia, mis amigos, mi casa, mi empresa, mi sueldo, mi partido político, etc.) y lo demás no importa o si importa no es responsabilidad mía. A partir de esta percepción de realidad los intereses colectivos de la sociedad son degradados y se encuentra al secuestro como una forma de expresión de un conflicto multidimensional que se sintetiza en la falta de comportamiento cooperativo voluntario para la construcción de paz social; está característica hace imposible o muy difícil prevenir futuros hechos de esta naturaleza ya que se incurre en un sistema de reciprocidad negativo donde la vida deja de tener sentido y sólo importa los intereses personales.

Esta incapacidad observada en el pensamiento tradicional para resolver dilemas de esta naturaleza motiva a la ruptura del paradigma lineal (cartesiano) y nos hace recurrir al pensamientos sistémico ya que los problemas que se encuentran en Paraguay se encuentran en todos los países del mundo, es decir nos afecta como especie humana; por eso, es necesario fomentar la creación de un orden global (una nueva arquitectura mundial) que respete la vida humana y genere nuevos paradigmas colectivos para el aprendizaje sobre el desarrollo en la cual las Naciones Unidas (UN) jugará un papel fundamental en la coordinación global-local y en la provisión de recursos humanos, tecnológicos, financieros e institucionales para poner fin a este problema y prevenir hechos futuros.


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domingo, 22 de noviembre de 2009

La modernización y la diversidad: Rastros en sociedades subdesarrolladas

Por: Ana Rojas Viñales

Universidad de Chile, Facultad de Ciencias Sociales
Departamento de Sociología
Magíster en Sociología de la Modernización
Teoría de la Modernización II
Prof. Manuel Antonio Garretón


“¿No vivimos en una sociedad mundializada, globalizada, que invade todas las partes de la vida privada y pública de la mayor cantidad de personas? ¿Podremos vivir juntos?… ya vivimos juntos” (Touraine, 1997)1

Vivimos juntos, pero a la vez fusionados y separados como en la “muchedumbre solitaria” y cada vez somos capaces de comunicación[2]. El hecho de que exista diversidad de culturas conviviendo en un mismo espacio geográfico, no garantiza que se respeten las libertades personales de las minorías, así como que estas logren afirmar su identidad y se relacionen con el resto de la sociedad.

Las diferencias de las sociedades combinan diversidad de personalidades y culturas y para que logremos vivir juntos “iguales y diferentes” debemos poner en el centro de nuestras reflexiones al sujeto personal.

La modernidad trae consigo la aparición de muchos riesgos que ponen en peligro la vida, como la convivencia de las personas, porque se refiere a la explotación de los recursos naturales, en forma desmedida muchas veces, y por otro lado, la violación de los derechos y la integridad de los grupos, especialmente las minorías.

En todos los países dentro del proceso de desarrollo, el Estado cumple el papel de agente central del crecimiento[3] y la justicia; sin embargo, este sufre la internacionalización de la economía, teniendo en cuenta que las relaciones con las economías internacionales son una realidad indiscutible, y por otra parte, la fragmentación de las identidades culturales, ya que conviven conjuntamente grupos distintos en ideologías, creencias, culturas y origen.

Para que estos grupos vivan “juntos” se necesita que se busque combinar libertad, para sus prácticas identitarias, siempre que no afecten la integridad de los demás grupos; con la igualdad, los deberes y derechos que garanticen que sean tratados en las mismas condiciones de respeto. El Estado, sin importar el régimen político, debe ser el promotor de la democracia política y la diversidad cultural fundadas en la libertad del sujeto[4].

El “actor” que convive con otros actores “iguales a él”, en o las mismas o distintas condiciones, realizan esfuerzo común para constituirse como sujetos[5]. Estas relaciones no son relaciones sociales corrientes, son relaciones en las cuales se busca constituir mecanismos de negociación e intercambio, no solo en el sentido económico, sino en el sentido social de intercambio de experiencias.


El individuo y el sujeto
“Sujeto, es el actor definido por su capacidad y voluntad de actuar en relación con las ofertas del mercado o el orden del poder comunitario.[6] (Touraine, 1997)

El sujeto[7] no es un alma en el cuerpo o el espíritu de los individuos, sino que es la búsqueda, emprendida por uno mismo, de las condiciones que le permitan ser actor de su propia historia. Y lo que motiva esa búsqueda de la propia historia es el sufrimiento provocado por el desgarramiento y la pérdida de identidad e individuación.

El sujeto es el deseo del individuo de ser un actor. La subjetivación es el deseo de individuación, y ese proceso solo puede desarrollarse si existe una interfaz suficiente entre el mundo de la instrumentalidad y el de la identidad[8].

Así es que la política moderna, en su afirmación central, hizo del hombre, un ciudadano y luego un trabajador. La organización racional de la sociedad debe permitir el libre desarrollo de todas las necesidades; lo individual y lo colectivo deben corresponderse perfectamente[9], para que este sujeto – actor, en la búsqueda de su historia, sea capaz de constituirse a si mismo.

Durkheim y Weber (cit. Touraine) consideraron que la racionalización de la sociedad industrial estaba cargada tanto de peligros como de esperanzas. Tanto los peligros como las esperanzas de la racionalización involucran muy de cerca al sujeto y a la colectividad o grupo en el que se encuentra. La idea de nación dejó de designar la colectividad de los ciudadanos libres, los individuos, para denominar la búsqueda de una identidad colectiva e histórica[10]. Esta identidad de un grupo es la que se conecta con las otras identidades con las que se interactúa diariamente.

El individuo se hace libre, al identificarse con la comunidad de los ciudadanos libres, esta afirmación no aporta ninguna respuesta a las situaciones realmente vividas. La personalidad, en una sociedad que tiende a organizarse a partir del consumo, no tiene principio de integración. La sociedad descansaba sobre la adquisición de imágenes del tiempo y del espacio fuertemente asociadas una a otra, hoy, al contrario, nos vemos cada vez mas privados de espacio y tiempo socialmente definidos[11].

Cada vez resulta menos posible situar a un individuo, primero y luego al sujeto, constituido racionalmente, en una escala de calificación y aún de autoridad, porque lo que lo define mejor es su posición en un mercado, vale decir sus posibilidades de manejar el cambio o al contrario, de ser víctima de él.


El sujeto y la modernización
“La miseria es jerárquica, el smog es democrático” [12] (Beck, 1998)

Dentro de la globalización y la modernización, procesos por los cuales los países transitan obligatoriamente, el orden es reemplazado por el cambio como marco del análisis y la acción social. Este campo de acción estratégica es un conjunto constantemente cambiante de posibilidades, oportunidades y riesgos[13].

Estas formaciones globales en la actualidad tienen un carácter muy diverso, tanto en lo social como en sus órdenes normativos[14]. La modernidad y la globalización traen consigo la aparición de peligros y riesgos vinculados al uso de la tecnología, la ampliación de los conocimientos y la explotación de los recursos naturales. La internacionalización de la tecnología y la información amplía todas las oportunidades de las personas, pero, así también, las expone a situaciones riesgosas y que muchas veces no aseguran el respeto a las individualidades y diferencias culturales e ideológicas.

La especificidad de las prácticas actuales como el caso de la formación del mercado global de capitales, el régimen mundial de comercio y la internacionalización de la producción industrial y de las capacidades que posibilitan estas prácticas.[15] Todo esto, nos arrastra a un ritmo de vida cada vez más acelerado y menos tolerante, en el que aquel que no acepta este movimiento simultaneo y que marea, no puede llegar a formar parte de la sociedad mundial, al contrario, se estanca y se aleja de la convivencia compartida.

Como testigos, sujeto y objeto, que somos, presenciamos una fractura dentro de la modernidad, la cual se desprende de los contornos de la sociedad industrial clásica y acuña una nueva figura, a la que aquí llamamos “sociedad (industrial) del riesgo”[16]. Este riesgo, es lo más democrático que podemos conocer, está igualmente distribuido para todos, sin importar la clase social o el origen étnico.

En la modernidad avanzada, la producción social de riqueza va acompañada sistemáticamente por la producción social del riesgo.[17] La idea de desarrollo que solo abarca el aspecto económico del crecimiento necesariamente conlleva la explotación de los recursos y la naturaleza, degradándolos y, consciente o inconscientemente, producción industrial está acompañada de un universalismo de los peligros, independientemente de los lugares de su producción.[18] Esta es la idea más democrática de la que estamos próximos, “el modelo de reparto de los riesgos de la modernización: éstos poseen una tendencia inmanente a la globalización”.


La modernización y la naturaleza
“La sociedad del riesgo es una sociedad de las catástrofe”[19] (Beck, 1998)

“La naturaleza ya no puede ser pensada sin la sociedad y la sociedad ya no puede ser pensada sin la naturaleza”. La transformación de las amenazas civilizatorias de la naturaleza en amenazas sociales, económicas y políticas del sistema es el desafío real del presente y del futuro que justifica el concepto de sociedad de riesgo.[20]

Se debe considerar que los problemas del medio ambiente ya no son problemas del entorno, sino problemas sociales, problemas del ser humano, del sujeto con su historia, condiciones de vida, referencia al mundo y a la realidad[21] en la que se desenvuelve. El ordenamiento económico, cultural y político, la modernidad avanzada tiene como consecuencia central que la sociedad con todos sus sistemas parciales (economía, familia, política y cultura) ya no se puede comprender de una manera autónoma respecto de la naturaleza.


El sujeto y las sociedades diversificadas
El actor deja de ser social, se vuelca sobre sí mismo y, se define por lo que es y ya no por lo que hace[22]. (Touraine, 1997)

Cuando la actividad económica se globaliza, contribuye a la formación de nuevos órdenes institucionales, reforma los órdenes existentes, mediante las prácticas de los actores económicos globales (empresas, mercados internacionales).[23]

El crecimiento de los mercados globales financieros y de servicios especializados, la necesidad de las redes transnacionales de servicios debido al importante aumento de las inversiones internacionales y la reducción en las funciones estatales para la regulación de la actividad económica internacional.[24]

El crecimiento de las redes transfronterizas entre las ciudades globales se da en una gran variedad de esferas: la política, la cultural, social y la penal. Estas formas de articulación extra estatal presentan múltiples referentes empíricos divididos en distintos componentes, en los económicos el aumento de la cantidad de fusiones y adquisiciones internacionales, se detecta la proliferación de circuitos globales para actividades económicas especializadas.[25]

La globalización económica no se limita a los movimientos transfronterizos de capitales que son destacados en enfoques sobre inversiones y el comercio internacional.[26] También son importantes la movilización de los recursos humanos y la capacitación y especialización de los mismos, como también la fuga de cerebros y la migración de mano de obra menos calificada de los países pobres, hacia los países que pueden presentar mejores perspectivas de vida.

La inversión extranjera y los flujos de capitales presentan una clara tendencia a la dispersión geográfica.[27] Así es que como vemos mencionado, el movimiento de la mano de obra, tanto la mas como la menos calificada, se mueven geográficamente, buscando mejores oportunidades de vida, en términos económicos, lo que no siempre se traduce en mejores y más tranquilas condiciones de vida, social y culturalmente hablando.

La expansión de los mercados globales de capitales y servicios especializados, así como el incremento de las inversiones internacionales, ha contribuido a una ampliación de las funciones de control y el aumento en la demanda de servicios especializados para las empresas.[28] Pero, según Skocpol (cit. en Sassen) el Estado sigue siendo el principal titular de la autoridad legítima en los espacios territoriales de la nación. Por lo tanto la facultad del Estado de realizar ciertas tareas específicas – como controlar la inflación o ejecutar las obligaciones contractuales – constituye el mecanismo de control en el sistema económico.[29]

Es así, que aun cuando se expandan los mercados de capital y de servicios, en el centro de la discusión sobre la modernización, todavía se encuentra la importancia de respetar los derechos de los individuos, del sujeto, como actor de todos los procesos.

El crecimiento de cada país, está directamente relacionado con su inserción internacional.[30] En el contexto de la globalización, para que un sector sea rentable, deberá participar en un nueva estructura organizacional, como una mezcla de competencia oligopólica (pocos oferentes en un sector industrial o comercial), redes globales de cooperación entre transnacionales y entre estas empresas y el Estado, quien en definitiva promueve y financia los proyectos para la innovación, orientada particularmente al rubro de la defensa.[31]


Los medios de comunicación y el sujeto
“Lo contrario de la felicidad, la infelicidad, se nos impone con la misma fuerza”[32] (Touraine, 1997)

Los medios de comunicación internacionales crean o amplifican movimientos de opinión que se alejan cada vez más y más de los movimientos sociales, y en los cuales unos grupos reales, embarcados en conflictos directos, pueden medir a cada instante los costos y los beneficios de una acción colectiva[33]. Este tipo de acción colectiva, es siempre el resultado de un consenso o pacto entre los sujetos, actores de su propia historia.

Una sociedad mundial sin estado, a riesgos, amenazas, desventuras presentados fuera de todo contexto social o político concreto[34], se presenta en la disociación de la economía y las culturas que conduce o bien a la reducción del actor a la lógica de la economía globalizada, al triunfo de una cultura global o bien a la reconstrucción de identidades no sociales, fundadas sobre pertenencias culturales y ya no sobre roles sociales[35].

Los medios de comunicación son precisamente los reproductores tanto de las desigualdades entre sujetos, como entre colectividades; y también, son los responsables de que las tecnologías de información y comunicación lleguen a los lugares más inhóspitos del mundo.

Un ejemplo claro es que, cuanto más se ensancha la cobertura de internet, la conectividad, en los países en vías de desarrollo, como en los subdesarrollados, más rápidamente van imitándose las características, modo de vida y hasta los vicios de los países desarrollados. El sujeto va convirtiéndose en un ser consumista e imitador de costumbres.

El proceso de desarrollo económico tiene un estado inicial y uno final, por lo tanto, la sociedad actual es una sociedad en transición, de una sociedad tradicional a una desarrollada, tomando como modelo a los países desarrollados.[36] Es aquí, donde los medios de comunicación juegan el papel crucial de dar a conocer las experiencias de los países desarrollados y que los subdesarrollados, como los en vías de desarrollo apliquen sus estrategias, ajustándolas a sus propias realidades e idiosincrasias.


Conclusiones

“El poder de mercado de cada empresa (también de un país) depende del lugar que ella ocupa en la cadena de valor de la producción (de la economía mundial globalizada) y de su capacidad de innovación”[37] (Calderón, 2003)

Al principio de la historia, aprendimos a pensar nuestra historia en términos políticos, luego la interpretamos a la luz de la economía y las relaciones sociales de producción, ahora tenemos que analizarla y construirla en términos culturales.[38]

La idea de sujeto tiene sus raíces en la experiencia vivida, en aquello que identifica a un individuo como sujeto, constituido y constructor de sí mismo. Está constantemente presente como una fuerza o, al contrario, como una ausencia, cuando uno se siente privado de sí mismo, no amado, no comprendido.[39]

Para responder a la pregunta ¿cómo podemos vivir juntos?, necesita ser analizada desde el punto de cómo podría combinarse la igualdad y la diversidad, buscando la manera en que la asociación de la “democracia política y la diversidad cultural” estén fundadas en el principio de la libertad del Sujeto[40].

No hay sociedad multicultural posible sin el recurso a un principio universalista que permita la comunicación entre individuos y grupos social y culturalmente diferentes y ese es el llamado a libre construcción de la vida personal ya que no impone ninguna forma de organización social y prácticas culturales[41].

El hecho de “vivir juntos, iguales y diferentes” implica que se deben reconciliar la razón y las culturas, la igualdad y las diferencias en cada proyecto de vida individual y colectiva. Esta recomposición del mundo se efectúa en cada uno de nosotros a través de dos operaciones complementarias: la rememoración y el distanciamiento.

La rememoración hace volver al campo de nuestra experiencia lo ausente, expulsado o degradado, aquello que fue censurado por infantil o primitivo a los ojos de la civilización técnica, o lo clasificado como utópico o dominante por los dominados[42], buscando la manera de revivirlos, obteniendo de estos, lo que sería útil para la convivencia con los otros grupos diferentes, al que pertenecemos.

El distanciamiento se refiere a la capacidad de los grupos de defender sus particularidades, combinándolas con las de los otros grupos, conviviendo dentro de una sociedad moderna y globalizada, donde cada uno forma parte de la gran “mezcla” que hace que se enriquezcan unos a otros.

En un mundo atravesado por intercambios culturales intensos, no hay democracia sin reconocimiento de la diversidad entre las culturas y las relaciones de dominación entre ellas. Hay dos elementos importantes: reconocer la diversidad de las culturas y la existencia de una dominación cultural. Separados el uno del otro, los dos aspectos de la concepción multiculturalista se deforman, ya que lucha de minorías culturales puede llevar a comunitarización y volverían a subordinarse y el reconocimiento de diversidad puede llevar a autosegregación de culturas en sí misma[43].

Entre los otros aspectos del multiculturalismo debe reconocerse que las relaciones de dominación están presentes. Principalmente, son las minorías quienes sienten necesidad de independencia. Por ello decir que la diversidad es de por sí riqueza social sin profundizar en que no todos los grupos o países son autónomos o libres es superficial[44].

Cabe señalar durante el mismo periodo, el de la modernización, la jerarquía alcanzada por los países desarrollados y sus empresas, en las estructuras de poder dentro de los nuevos sistemas de organización de la producción y el comercio, se debe básicamente al intenso aprendizaje focalizado en la formación profesional y a la absorción activa de tecnología. Esto es precisamente lo que contrasta con la carencia observada en América Latina, y que contribuye a los bajos índices de productividad, competitividad internacional y volatilidad de crecimiento[45], además de otros rasgos de subdesarrollo y atraso.

La literatura explora que hay diferencias en la manera como cada país gestiona su inserción en la economía global, tales diferencias dependen de un conjunto de capacidades que pueden facilitar o dificultar una gestión del proceso en función de objetivos de equidad.[46] Sumado a las propias características y a la identidad de cada sociedad, dentro de la “economía mundo capitalista” (Wallerstein).

Hasta ahora, en algunos países y sociedades, prevale la concepción que no se pueden considerar legítimos aquellos “derechos” que el Estado y la economía no podían satisfacer.[47] Estos aspectos solo hacen que se vuelva aun más peligroso asumir que los temas de la modernidad, hoy, se refieren a la distribución de los riesgos en la sociedad.[48]

Por último, “la ciencia, puede y debe tener una función emancipadora para los países subdesarrollados. La realización de esta posibilidad depende de su capacidad de integrar los objetivos empíricos, teóricos y prácticos del conocimiento”[49]


Bibliografía

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