La Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) anunció el 11 de marzo de 2009 la liberación de internet como medida regulatoria, donde la modificación del reglamento, en su articulo 20 dice: “El prestador tendrá plena libertad de contratación de enlaces o de capacidades de toda naturaleza a cualquier otro prestador nacional o internacional, satelital, por fibra óptica, por radioenlace o por cualquier otro medio disponible o a crearse que le permita cursar el tráfico, así como conectarse, directa o indirectamente, a la red Internet nacional y/o internacional”.
Pero, a prácticamente 6 meses de la implementación de la política, se enfatizan aún más las mismas ideas que motivaron la liberación del servicio de internet y al no producirse el resultado esperado se generan las siguientes preguntas:
¿Por qué no baja significativamente el precio?
¿Por qué la velocidad de navegación sigue siendo lenta?
La respuesta a estas preguntas se da en que la regulación aplicada al uso de internet no contempla la presencia de una falla de mercado en la producción del servicio, la cual se llama monopolio natural, por lo tanto, existen: costos de escala altos en la producción, es decir, elevados costos de entrada y bajos costos de permanencia; entre los que se encuentran: la construcción de redes de fibra óptica y el montaje de antenas de conexión satelital.
La presencia de ésta característica rompe cualquier incentivo para que otras empresas entren a competir y el modelo tradicional de mercado no funciona. A partir de esta incapacidad del modelo ortodoxo para explicar el fenómeno se utiliza el modelo de mercado que internaliza la falla, el cual predice que la medida regulatoria (abrir a la competencia) no generará ningún efecto o incluso puede empeorar la situación (Stiglitz, 1972) ya que el libre mercado que se supone se creará no se creará porque el monopolio natural genera deficiencias en el flujo de información de mercado, lo que se entiende como desigualdad de acceso a la competencia.
Este modelo también permite inferir, que al no existir cambios positivos generaros por el mercado y sabiendo que el monopolio natural es de propiedad estatal, que las empresas privadas que en la actualidad explotan la provisión de internet utilizan la infraestructura de telecomunicaciones provista por el estado y contribuyen escasamente a la innovación en el mejoramiento de redes de provisión.
La lección aprendida para este caso y que debes ser considerada para el futuro es que cuando se hace política regulatoria se debe considerar las fallas de mercado, y que abrir a la competencia sin inducir hacia la competencia (crear condiciones necesarias) no es muy útil porque se seguirán generando ineficiencias productivas (precios altos) y pérdida de bienestar para la sociedad (navegación lenta).
La implicancia fundamental de este modelo, pero que aún no fue tratada por la incipiente política regulatoria del Paraguay, es que la ineficiencia productiva por la presencia de fuerzas monopólicas se dará en todos casos ya sea que la explotación del servicio o bien este en manos del estado paraguayo o en manos del sector privado.
Para solucionar la falla de mercado, causada por el monopolio natural, existen soluciones competitivas que se pueden aplicar, en la cual la teoría de la regulación ofrece algunas ideas de cómo regular eficiente monopolios naturales en el plano de mercado. Pero antes de aplicar estas ideas se deben fijar reglamentaciones claras de las leyes anti-monopólicas, garantizadas por la constitución nacional del Paraguay del año 1992, las cuales aseguren la competitividad (eliminen las asimetrías de información) de mercado para el sector regulado. Entre los métodos de regulación validos que pueden aplicarse para la regulación internet, se encuentran: el modelo de competencia referencial y el modelo price-cups.
Anteriormente se menciono que una asignación de mercado con características monopólicas es inconcebible independientemente de la propiedad, pero para países en vía de desarrollo, países de Latinoamérica incluido Paraguay, el sostenimiento de un monopolio de mercado por parte del sector gubernamental es concebible dentro de un contexto institucional cultural (valores éticos) cuando se produce una falla de coordinación en el mercado y los intereses del sector privado (lucro) excluyen a las poblaciones menos privilegiadas de acceder a servicios básicos como agua, alcantarillado, energía eléctrica, educación básica, salud e internet con fines educativos los cuales en el largo plazo se convertirán en problemas sociales peores (pobreza, delincuencia, enfermedad) que involucran a toda la sociedad. Aquí el role del estado como proveedor del servicio o del bien (aunque sea ineficiente y poco efectiva) se vuelve imprescindible, pero esta solución aunque sea valida también posee una falla de coordinación ya que el estado proveedor genera una crisis de gobernabilidad (dificultad para controlar el poder) que va empeorando con el paso del tiempo hasta volverse incontrolable. A partir de estas descoordinaciones la NUEVA tendencia en economía nos hace ir hacia el fortalecimiento del CAPITAL SOCIAL como política integradora multi-dimensional con la cual se logra COORDINAR estas fallas, en torno a un recurso de uso común (internet, educación, salud) en la cual todos los agentes salen ganando, a través del trabajo conjunto de la comunidad organizada con la interacción los distintos actores de la sociedad civil.
Sergio Legal Cañisá
Miembro de la Comunidad Un Paraguay Mejor es Posible
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